martes, 9 de septiembre de 2008

República Dominicana

Pasamos frente a The Girls House

La noche la terminamos tarde. La iniciamos en una mesa del Conde, viendo pasar a todos los transeúntes de la Zona. Digamos que estar sentado en el bulevar de la Zona, es como estar sentado en la Avenida Central de San José pero con sudor, sin lluvia y con una Presidente en la mano, y en vez de la tentación de tocarle las nalgas a la escultura de la Chola, en Santo Domingo dan ganas de espantar las palomas que cuitean las nalgas de la mujer que escribe al pie del monumento de Cristóbal Colón. Estamos en la mesa Basilio Belliard, Valentín Amaro, poetas dominicanos, Adriano Corrales, William Pérez, y yo. William se concentra en unas chicas que pasan y que no le dan pelota, los otros tres poetas hablan sobre el Festival de Poesía en la Montaña Jarabacoa 2008 y de toda la comitiva de poetas que asistirá, yo, mientras tiro la ceniza del cigarrillo, pienso si Sofía se habrá acordado de regar las plantas y de pagar el recibo de la luz de la casa. Anochece y la luz amarilla de los mercurios empieza a encenderse, de pronto la Zona se vuelve amarilla, amarillas las botellas de Presidente, amarillo el negro que me ofrece Mamajuana y no marijuana, amarilla la idea recurrente de que voy para un festival de poesía, amarillas las uñas plásticas de la mulata que pasa y nos saluda, amarillo el cenicero, las mesas y las servilletas, amarillo el bigote del turista que fuma Camel a lado de nosotros, amarillo el sonido de las voces del bar, amarilla la mirada del niño que quiere limpiar mis zapatos.

- Mister, ¿le limpio los zapato?
- No amigo gracias.
- Entonce regáleme algo pa comprame unas tenni.

Le doy 10 pesos y el niño pone cara de mentarme la madre, se va para otra mesa y el turista que fuma Camel no le da nada, el niño se aparta de las mesas y empieza a caminar, yo lo sigo con la vista, hasta que se pierde entre la multitud que se detiene frente al Hard Rock Cafe a tomarse fotos.

Nos vamos de los Condes con el poeta Basilio Belliard a la presentación de la novela: La Breve y Maravillosa Vida de Oscar Wao(premio Pulitzer 2008) del escritor Junot Díaz en el hotel Meliá. Nos costó encontrar parqueo. Llegamos justo cuando Frank Báez inicia el conversatorio con Junot, el salón está a reventar, al lado de Junot se sienta una señora que lo único que hizo fue leer una frase y mover la cabeza afirmativamente durante toda la presentación. Junot habló de su obra de una manera sencilla y divertida.

- No sé de donde sacan a veces eso de que los escritores deben de sufrir mucho para hacer una buena obra. Le dice un hombre a una rubia que estaba a su lado.
- Mira, acuérdate de Rimbaud y Heminway, fueron tipos que el diablo los persiguió hasta la muerte. Contesta la rubia.
- Eso es lo que tu crees, lo de ellos era pura pose, los tipos en realidad se la pasaban bien, creo que la gente confunde soledad con dolor.
- Bueno sí sí, pero shhhh cállate, no seas irrespetuoso. Dice la rubia y se hace una cola en el pelo con una liga.

El aire acondicionado está a full y el sudor de mi frente empieza a desaparecer. La presentación finalizaba con preguntas que le hacía el público al escritor. Una mujer pregunta que en qué debería de cambiar República Dominicana.

-Fácil, juntar a todos los políticos y estallarles una bomba atómica. Contesta Junot.

Casi grito que inviten también a los políticos o algunos cantantes de mi país. O creo que lo grité pero por los aplausos de la gente nadie me escuchó. Un tipo que llevaba tamaño rato de levantar la mano, le dieron el micrófono para hacer su pregunta:

- Junot disculpa, es que ya me tengo que ir, me estoy muriendo de hambre y quiero tener el honor de ser el primero en tener tu libro autografiado.

El tipo se dirige hacia el escritor y este se lo firma.

- Al menos este tipo tiene huevos. dice Junot.

El evento termina con degustaciones y copita de vino incluida. Frank me presenta a su novia y a algunos de sus amigos, dentro de ellos está Homero Pumarol, un poeta dominicano que junto a Frank, me han enseñado que la poesía esta ahí no más, que no es cuestión de diccionario ni inspiración, sino más bien, como decía Max Jiménez: “de agacharse y recogerla en cualquier parte”.
Salimos del Meliá con Basilio y regresamos a la Zona, caminamos por calle Las Damas, William y yo de nuevo con una presidente en la mano, Adriano habla con Basilio sobre un poeta cubano, que escribió un gran poema sobre el Colmado. William y yo hablamos de Apocalipsis now y de la escena del helicóptero, un carro pasa con la suspensión averiada y pega el parachoques trasero cada vez que hay un desnivel en la calle.

- ¡Mae!, oiga esa lata de atún como suena. Me dice William.
- Sí mae, pero ninguno de nosotros tiene una lata así en Chepe.
- Tenés razón, uno va a otro país a jugar de turista y en el nuestro, a veces, no tenemos ni en qué caernos muertos.
- Es un problema de cultura.
- Como
- Si si mae, hay gente que ahorra hasta dos años para vacacionar una semana, y el día del viaje, aunque vengan para un país caluroso como este, se ponen un traje entero para lucirlo en el aeropuerto.

Notamos que nuestra conversación no tiene sentido y caminamos en silencio, el carro con la suspensión averiada ya no se ve, pero a lo lejos se escucha el rebote de su parachoques contra el suelo

Llegamos al bulevar y hay música electrónica en uno de los café. Ya son más de la media noche y decidimos irnos a la pensión donde estábamos alojados. Antes, hicimos parada en un colmado, una Presidente jumbo, tres vasos y un surtido de embutidos con queso. Basilio no toma.. Una pareja baila un merengue de Jossie Esteban y la patrulla 15, el tipo se mueve lento, su apariencia esbelta y pálida junto con su traje negro le dan un aire de cochero de Drácula, la tipa se mueve con sabor, anda descalza, falda rosada, pelo rizado y sonrisa de femme fatale, el tipo baja su mano y le roza una nalga, la tipa le sube la mano y le da una palmada como regañándolo, él sonríe y le muerde una oreja, ella hace su cabeza hacia atrás y empieza a mover las caderas como un péndulo. Nos terminamos la cerveza y todos tenemos cara de sueño, otra vez la electricidad en mi cabeza de que iba para un festival de poesía, William y Basilio bostezaban, Adriano concentrado en el péndulo. Salimos rumbo a la pensión, en el parque Independencia unas sombras encendían el bazuco, las calles desoladas, Basilio no hacía las señales de Alto sino que pitaba, yo cerraba los ojos en cada esquina. Nos despedimos de Basilio. Al entrar a la sala de la pensión nos encontramos unos gringos carcajeándose viendo Big Mamas en la tv por cable, la chica de la administración nos saluda, el sonido de los ventiladores era una clase de yoga para los mosquitos. En la habitación al lado de la nuestra se escuchaba una ducha abierta, me imaginé al cochero de drácula y la femme fatale terminando su merengue.

William y yo amanecimos con resaca y de nuevo con una Presidente en la mano. Llegamos a la estación de Caribe Tours media hora antes de que el autobús partiera rumbo a Jarabacoa, el guaro Cacique y los poemas en el equipaje. Allí conocí un grupo de poetas jóvenes de Santo Domingo invitados al festival, Nicole, Rosalina, Isis y Alejandro. Alejandro no era poeta, era médico masoquista que acompañaba a su novia a un festival de poesía. Se escuchó una voz por los parlantes que en la fila 12 estaba el bus que nos llevaría. Poco a poco nos fuimos alejando de Santo Domingo, en un muro de las afueras de la ciudad se leía el graffiti:”Cristo está pronto a venir, arrepentíos”. El efecto de la aspirina y la idea del festival de poesía se reencontraban en mi cabeza.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

JUMAS!!!!

Henry dijo...

Camarada, Hermano., Mae!

Pero veo que conoces al amigo y al enemigo, suele pasar lo que dices con respecto a los viajes.

Oye , hablando de las chicas del autobus, tienes la direccion de alguna de ellas?. Saludos y nos veremos pronto.

Sirena dijo...

...Y yo tenia un salchichón allí guardado
que mi abuelita me compró con mucho amor
y al parecer a ese bandido le dio hambre
fue a la nevera y se comió mi salchichón.... farafarafarafafá, farafarafarafafá...

Isis Aquino dijo...

Que coincidencia, entonces nos hubiesemos conocido antes del desastre del festival si nos hubiesemos visto el jueves en lo de Junot Diaz, yo estaba ahi tambien, pero habia tanta gente......

Eres buen narrador, o no se si por estar hablando de mi pais me resulta mas facil entenderte.... pero me gusta como narras

Isis Aquino dijo...

El se llama LEANDRO, no te preocupes, a mucha gente le pasa lo mismo: dicen alejandro, lisandro, y cuanquier nombre que termine en DRO!!!

El médico masoquista dijo...

Con que médico masoquista eh?

Augusto Bueno dijo...

Que tal Ricardo. Amigo de juma y poesía, y no tan solo grillo se le dice a la puta dominicana, también cuero. Gracias, la vida jodida nos lleva a eso. He esperado tu correo y nada, bueno, quizá por el comtra tiempo atemporal, Así como pasó en el Festival de la Montaña, Jarabacoa, Rep. Dom. Tengo un blog, espero que lo vea, palabrasmalbiendichas, y disculpa pero salió así. Es un hermano del alma en Poesía. Espero saber más de todo lo que pasó en el Festival.

UN abrazo en poesía,
Saludo También a willy.

Augusto Bueno

Malasombra dijo...

Henry, pura vida compa! El hermano Polo Che.

Y sigue la cumbia...... Sirena!

Isis, buena nota! ojala que vos y el doc ya esten bien. nO MÀS cACIQUE PA USTEDES!!!!.

Doc, solo un masoquista va a escuchar poesia jajajaja. Cuidese mop.

Augusto, un abrazo hermano. Ustedes fueron geniales compas!
aca va mi correo(el tuyo lo perdi pero no perdi tus poemas) marinazofeifa@mail.com

Caro Flores dijo...

¿qué es eso de habilitar comentarios? ¡las pedradas son buenas!