viernes, 5 de enero de 2007

Me Afeito Los Viernes

Este edificio tiene
45 puertas, 14 armatostes de aire acondicionado,
25 computadoras que pasan encendidas 8 horas diarias, divididas en:
trabajo, emails cursis, pornografía y música desde el reguetón hasta Mozart,
2 fotocopiadoras- fax- escáner , un horno de microondas que calienta a medias,
32 ventanas que, 3 dan la vista al parque, y por supuesto,
son de la oficina del gerente, miles de hojas blancas donde se puede escribir la mejor poesía del mundo, una obra maestra, o al menos, una obra alumna,
cientos de lapiceros, de los cuales, 5 fueron condenados al basurero por subrayar la palabra amor, cajas de clips multicolores, registros donde los apellidos se transforman en números, un refri donde se guarda parte de la canasta básica, sin oportunidad para congelar deseos y pensar en tiempos mejores, una TV donde el fútbol y las telenovelas del mediodía son las calorías extra del almuerzo, 28 escritorios viejos pero amplios sobre los cuales hay 28 teléfonos y ladran amigo, ladran señal que trabajamos, dos baños por sexo donde hay rollos de papel higiénico como si la mierda, la orina y el sudor no se fueran a acabar, una empleada que limpia, lava, recoge, hace el amor y el 75% del personal desconoce su nombre, archivos, fólderes, calendarios, corbatas, espejos, faldas, anteojos, tijeras y grapadoras que, madres abnegadas las raptan por las noches para hacer las tareas con sus hijos, y al amanecer, cuando nadie las mira, con una cara de inocencia las devuelven a su sitio.
A las 5 en punto de la tarde, todos los empleados salimos por la misma puerta, dándole la espalda a este edificio que, según el último censo, nos aparta del subdesarrollo.

2 comentarios:

Ary dijo...

Yo también me afeito los viernes, y todo lo demás, pero salgo a las 7 de la tarde...

G dijo...

Me he leído el blog completo. Buenísimos los poemas. Saludos desde Santo Domingo.